
Por los Cuernos
En un mundo de artefactos mágicos y seres fantásticos, una mujer con un peligroso secreto necesita la ayuda del minotauro al que intenta olvidar.
Gwenna siempre se ha considerado una persona normal. Antigua sirvienta, no desea nada más que conseguir un trabajo estable en el Gremio Regio de Artefactores para ganar unas monedas y ayudar a su madre.
No es especial.
Y, desde luego, no es una nigromante.
Eso sería imposible, dado que la nigromancia —o cualquier tipo de «mancia»— está prohibida bajo pena de muerte.
Así que, si los muertos siguen hablándole… bueno, seguirá ignorándolos. No piensa dejar que se interpongan en sus sueños.
El otro problema en su vida es Raptor: un Tauriano enorme, arrogante y demasiado coqueto. Se acostaron una vez, y ahora él quiere más. Pero Gwenna no tiene tiempo para distracciones. Su prioridad es sobrevivir como aprendiz del Gremio Regio de Artefactores.
Sin embargo, Raptor no desaparece porque está en una misión secreta para el gremio: encontrar a un ladrón de artefactos.
El problema es que cree que la ladrona es Gwenna.
¿Cómo puede convencer a Raptor de que se equivoca cuando todas las pistas apuntan hacia ella?
¿Y cómo le explicas a un Tauriano que no puedes salir con él porque escuchas a los muertos… y eso podría costarte la vida?
